Histórias da Índia
Acabei por nunca contar a verdadeira história da minha viagem à Índia!! Para dizer a verdade, deleguei em quem tinha uma melhor capacidade de contar e de encantar. Espero que não me prendam por pleonasmo! Aqui ficam os relatos mexicanos de Marco Calva.
PRÓLOGO
Érase una vez, dos mexicanos, dos españoles, dos brasileños y un portugués (sí, como el chiste) que fueron seleccionados de entre una legión de consultores para ser pioneros y captadores de conocimiento en uno de los lugares que más fama tienen como centros de excelencia tecnológica alrededor del mundo: Bangalore, el Sillicon Valley de la India.
Para lograr tal encomienda, tuvieron que pasar por una serie de de exhaustivas pruebas de reclutamiento que asegurarían la excelencia buscada por el equipo de inteligencia y alianzas de DMR Consulting.
Ante lo anterior y con el fin de no entorpecer el acuerdo de confidencialidad firmado, los delegados mexicanos hubieron de mantener extrema discreción en su salida del país, para que la tarde del 8 de abril de 2006 salieran del mismo con rumbo desconocido.
Puerto de intercambio de información secreta y recepción de portafolios: París, Francia. Abril 9 de 2006 - 08h30
Destino final del “paquete”: Bangalore, India. Abril 10 de 2006 - 00h42
CAPITULO I
Cincuenta minutos después de iniciado el lunes 10 de abril en el subcontinente Indio, ambos embajadores de la nación mexicana descendieron del jet privado que los hubo de transportar con el máximo recelo y cuidado por Turquía, Irak, Irán Afganistán y Pakistán, eludiendo hábilmente las acciones ofensivas emprendidas por el frente enemigo, gracias al sofisticado equipo de detección y evasión de misiles, instalado en la cabina de mando y en el tren de aterrizaje, respectivamente.
Ya en territorio aliado y una vez confirmada la clave secreta con el siguiente contacto, nos trasladamos a la casa de seguridad que nos serviría para mantener nuestro anonimato en todo momento pero sobre todo, como centro de descanso. Su nombre en el bajo mundo: Serene Groove.
Después de descansar en modo de vigilia durante 4 horas, procedimos a conocer el “Headquarter” de los aliados: centro magnánimo de singular estética y máxima seguridad, llamado I-Flex (el nombre real se mantendrá oculto por razones de confidencialidad).
Aquí es donde realmente inicia nuestra gran aventura en el recóndito y alejado de la mano de Dios, Bangalore.
Esperen + noticias...
Érase una vez, dos mexicanos, dos españoles, dos brasileños y un portugués (sí, como el chiste) que fueron seleccionados de entre una legión de consultores para ser pioneros y captadores de conocimiento en uno de los lugares que más fama tienen como centros de excelencia tecnológica alrededor del mundo: Bangalore, el Sillicon Valley de la India.
Para lograr tal encomienda, tuvieron que pasar por una serie de de exhaustivas pruebas de reclutamiento que asegurarían la excelencia buscada por el equipo de inteligencia y alianzas de DMR Consulting.
Ante lo anterior y con el fin de no entorpecer el acuerdo de confidencialidad firmado, los delegados mexicanos hubieron de mantener extrema discreción en su salida del país, para que la tarde del 8 de abril de 2006 salieran del mismo con rumbo desconocido.
Puerto de intercambio de información secreta y recepción de portafolios: París, Francia. Abril 9 de 2006 - 08h30
Destino final del “paquete”: Bangalore, India. Abril 10 de 2006 - 00h42
CAPITULO I
Cincuenta minutos después de iniciado el lunes 10 de abril en el subcontinente Indio, ambos embajadores de la nación mexicana descendieron del jet privado que los hubo de transportar con el máximo recelo y cuidado por Turquía, Irak, Irán Afganistán y Pakistán, eludiendo hábilmente las acciones ofensivas emprendidas por el frente enemigo, gracias al sofisticado equipo de detección y evasión de misiles, instalado en la cabina de mando y en el tren de aterrizaje, respectivamente.
Ya en territorio aliado y una vez confirmada la clave secreta con el siguiente contacto, nos trasladamos a la casa de seguridad que nos serviría para mantener nuestro anonimato en todo momento pero sobre todo, como centro de descanso. Su nombre en el bajo mundo: Serene Groove.
Después de descansar en modo de vigilia durante 4 horas, procedimos a conocer el “Headquarter” de los aliados: centro magnánimo de singular estética y máxima seguridad, llamado I-Flex (el nombre real se mantendrá oculto por razones de confidencialidad).
Aquí es donde realmente inicia nuestra gran aventura en el recóndito y alejado de la mano de Dios, Bangalore.
Esperen + noticias...
PARTICULARIDADES
BANGALORE. ¿Que si es ciudad o pueblo? Pues teóricamente es una ciudad capital, pero más bien es como un pueblo que creció de forma desmedida con el boom tecnológico y que ahora está resintiendo los efectos de ese crecimiento (apenas están introduciendo el drenaje en gran parte de la ciudad, por ejemplo). Todos los lugares que he visto tienen baños como los que conocemos en México, pero según me dicen, esto solo sucede en las grandes ciudades, pues en el resto del país existen los baños tradicionales asiáticos donde tienen un hoyo y unas plataformas para que puedan aplicar la típica y tradicional pose de “aguilita”. Ahora me he enterado por qué recibí muchos comentarios en México de que la gente sólo come con la mano derecha: porque la mano izquierda siempre la usan junto con agua en reemplazo al inexistente papel de baño (jajajajajjajaj) y para otros menesteres. En Bangalore tenemos papel de baño y cubiertos para comer, pero al parecer en las provincias no.
Para el tipo de cambio todo lo dividimos entre 4 para pasarlo a pesos (más o menos), así que un viaje de 50 rupias en autorickshaw (que es una moto color amarillo con 3 ruedas usada a manera de taxi) que son como 4-5km, nos sale en 12 pesos.
Para apreciar las fotos del viaje cómico-mágico-musical a la India, bastará con entrar en la siguiente liga:
http://photos.yahoo.com/misfotosdelaindia
Nota: los comentarios que no entiendan de las fotos no traten de entenderlos; lo más probable es que sean chistes locales distrbuídos entre cada grupo de amigos.
CAPITULO II (ver álbum 1aRonda)
Y bien, ya dejando atrás la ficción del capítulo anterior, he de decirles que todo transcurrió bastante bien desde nuestra llegada al aeropuerto de Bangalore. Además cabe mencionar que aquí cada vuelo lo fumigan con un spray antes de despegar y/o aterrizar (con todo y gente), no se si por los insectos o por la gente, ya que no es extraño encontrar indigentes por la calles despiojando a la familia (like they do on the Discovery Channel).
Justo después de llegar estuvimos esperando maletas por una media hora (casi todos ya se habían ido y sólo había 2 mexicanos esperando completar su equipaje) y ya nos esperaba un singular personaje que respondía al nombre de Ganesh (como el Dios elefante) quien nos habría de conducir a nuestro cubil felino, mejor conocido como “Serene Groove Guest Houses”. Al entrar en la “furgoneta” Toyota Qualis nos esperaba ya una nube de mosquitos que al parecer no gustaba de la sangre mexicana por no ser tan “spicy”, así que no sufrimos más que molestias para hablar y respirar (ni una sola picadura).
Durante el transcurso a nuestra casa de huéspedes pasamos por unas calles al estilo de Ciudad Neza (sin pavimentar, con paredes de piedras y/o tablones mal puestos; en resúmen, algo así como las zonas pobres de Tangamandapio), ante lo cual brotó de mi casi de manera automática la típica expresión mexicana: “veeerrrdeeee”. El tal Ganesh supongo que intuyó el asombro por mi expresión e inmediatamente después intentó reconfortarnos diciéndonos que “había tomado un atajo”. Ja, me dije a mi mismo. Y bueno, pues ya un poco reconfortado pensé que estábamos pasando por un paraje apocalíptico para llegar al oasis en medio del desierto. Para mi sorpresa el panorama de los vecindarios no mejoró y cuando se nos dijo que habíamos llegado, la palabra resignación resumió todo nuestro sentir.
Al apartamento debimos llegar como a las 2:30am y cuando nos mostraron las instalaciones pensé “esto no está tan mal” (ref. imagen. DSC00238), pero antes de dormir se nos advirtió que un sujeto estaría durmiendo por las noches dentro del apartamento, so pretexto de nuestra seguridad (ja, a veces me voy a correr temprano y ni cuenta se da de quien entra y quien sale). Eso no me dio muy buena espina del vecindario, pero en ese momento tenía más sueño que preocupación. Cabe resaltar que contamos con todos los servicios y seguridad las 24 horas, incluyendo planchaduría afuera de nuestro apartamento (ver fotos PICT0012 y DSC00240). Nota: todos los apartamentos y tiendas tienen baterías de respaldo, pues los cortes de energía son cosa de todos los días. Además el índice de delincuencia es bajísimo y aquí podemos caminar tranquilamente por calles de mal aspecto a media noche, sin el menor peligro.
A la mañana siguiente una vez bañados y ataviados con nuestros más finos trajes a eso de las 8:10am, nos disponíamos a ir a trabajar, así que pedimos las instrucciones para que llegar a las oficinas de I-Flex (compañía en la que estamos en curso), pero nos dijeron que nos recogerían a las 10:30pm, así que pudimos reponer un poco del sueño perdido durante el vuelo y tomar nuestro sagrado desayuno. Como pueden ver en la figura DSC00257, en un típico desayuno tenemos papas con especias y unas tortillas de harina para acompañar semi-integrales (se llaman chapatis). Siempre encontrarán en toda comida arroz, verduritas con especias, dahl (que es como una sopa de haba con arroz y especias), yogurt con pepino y casi todo harto picante (incluso a mi de repente se me afloja el moquito, así que imagínense a los europeos y brasileños); de vez en cuando encontrarán algo con pollo.
Una vez concluido nuestro desayuno y habiendo llegado a la oficina, nos dieron una breve bienvenida y la hora del “lunch” se acercaba peligrosamente por lo que nos dispusimos a ir al piso 6 para ingerir los sagrados alimentos. Se nos advirtió que la cocina india era “spicy” (eso puede ser chile o muchas especias o combinación de ambas) y que mientras nos acostumbrábamos a ella sería mejor comer en la zona internacional en la que había sándwiches y pasta. Accedimos de inmediato a la sugerencia y justo después nos sirvieron unos espaguetis que se veían un poco faltos de sazón, pero pensé “no juzgues antes de probar”. Los 7 consultores al dar el primer bocado hicimos un gesto que no hace falta describir, simplemente sin comentarios. Además había sándwiches, pero los aventurados se encontraron con que casi todos en la India son vegetarianos (especialmente en el sur, que es donde estamos nosotros) y dentro de su sándwich no había más que mayonesa y pepino. Estuvimos en el comedor corporativo por unas semanas hasta que nos dispusimos a investigar restaurantes donde hubiera carne y hemos detectado ya algunas opciones muy buenas (incluso sirviendo carne sagrada de vaca). Digamos que ese ha sido nuestro día a día desde entonces.
Por otro lado, la primera vez que nos aventuramos a salir sin el chofer Ganesh, nos hizo mucha gracia ver que los taxis son motos con 3 ruedas (autorickshaws), pero al mismo tiempo nos dimos cuenta que en la India los peatones tienen la última prioridad y por nuestra calle no hay semáforos, por lo que tuvimos que torear más de un vehículo a la vez. Y cuando digo que los peatones tienen la última prioridad es porque hasta los bicicleteros se te echan encima y si les reclamas (aunque no te entiendan) se te quedan viendo con cara de “por qué te enojas si tú estas estorbando en el camino”. Justo como se puede ver en las imágenes, las señalizaciones viales tienen cosas rarísimas como “Cuidado: gente corriendo intentando cruzar la calle” o “Debes usar el claxon”. Aquí se usa el claxon literalmente en cada esquina haya o no haya gente y a las horas pico es un tremendo escándalo. Incluso por las carreteras los camiones en lugar de tener letreros al estilo “conduzca con cuidado, vehículo de doble semi-remolque”, dicen: “Por favor, use el claxon”, y para qué?, pues nada menos que para avisarles que se les va a rebasar. En realidad esos mensajes no sirven de nada, pues todo mundo hace lo que quiere y maneja en el sentido que más le acomode y no se hace a un lado cuando se le avisa un rebase, manejan en convoy a 30km/h y demás rarezas del mismo estilo (en carretera en lugar de tener 2 carriles de ida y 2 de vuelta, en realidad hay 4 carriles de doble sentido).
Seguro hay más de una persona que cree que soy medio cafre. Ja, si vinieran a la India se darían cuenta que yo manejo como viejito a comparación de la gente local. Aquí se aprovecha en 98% de los carriles, tomando en cuenta que todos usan motocicleta y coches chicos (el Atos puede ser considerado mediano/grande, aunque también hay enormes como X5 y X-Trail). Todos hacen unos cambios de carril que hasta a mi me ponen nervioso y como en el México de hace 20 años, todos usan la mano para avisar cambio de carril justo a unos pocos centímetros de hacer efectivo el cambio. Con todo y que manejan muy mal, hay un índice muy bajo de accidentes, resultado de las bajas velocidades a las que manejan (un autorickshaw no debe ir a más de 40km/h).
Otra cosa que nos resultó bastante peculiar es que entre la sociedad india no es muy bien visto un acercamiento físico entre las parejas de novios. Si desean dar un paseo por un campo de flores a mitad del verano, suelen hacerlo un tanto alejados el uno del otro. Ahhh, pero la amistad masculina sí que se lleva a otras dimensiones: los caballeros que son muuuuy amigos suelen ir abrazados por la calle y/o tomados de la mano sin el menor pudor. Nótese que no sólo se toman de la mano como cuando un niño toma la mano de su padre al cruzar la calle, No!!!!, se entrelazan las manos cual novio-novia en sus primeras semanas de conocerse. Ja, qué buena forma de disfrazar socialmente la jotería.
Al mundillo de la publicidad y creatividad les cuento que el 80% de los anuncios y espectaculares son del estilo kitsch como puede verse en la figura IMGP3396 promocionando carne de camello. El 20% restante corresponde a publicidad india moderna y a publicidad tropicalizada proveniente sobre todo de Inglaterra, promocionando cuerpos altos, blancos y rubios y con bikini o abdomen de lavadero (según sea el caso), siendo que aquí todo mundo va lo más tapado que pueda.
Aquí prácticamente el arte que se puede ver es el que te encuentras en las calles: templos, reliquias, vacas, figuritas (que son representaciones de algunos de sus dioses en las banquetas) y el Vidhana Soudha que es el palacio de gobierno, que se hace llamar Queen´s palace y que en nuestro primer Domingo en la India fuimos a visitar pero estaba cerrado. En realidad esto y un parque botánico además de 2 o 3 malls son las únicas atracciones de la ciudad (ahhh y la casa del terror, jajajajjaja).
Por otro lado, la imagen PICT0015 corresponde al mundialmente popular Dr. Rajkumar: un sujeto harto famoso en la industria cinematográfica del sur de la India, actuando en mil películas del llamado Cine Kannada. Decidimos inmortalizarlo en fotografía ya que su deceso azotó severamente los corazones de la población. Al día siguiente de su muerte de registraron disturbios en el centro de la ciudad con un saldo de 3 autos policiacos incendiados y 8 muertes de civiles. Aún nos resulta una incógnita a qué se debieron las revueltas, pero lo que es un hecho es que el tipo causó conmoción en la Ciudad de Bangalore por al menos 3 días. Digamos que era más o menos como un Cantinflas, pues al igual que en México después de la muerte de algún actor, durante una semana nos tuvimos que aventar toda la saga de películas del Dr. Raj.
La imagen PICT0134 corresponde a uno de los hoteles más caros de Bangalore y las subsecuentes son restaurantes del hotel a los que hemos ido a cenar.
Finalmente como ya habrán podido darse cuenta, todo esto de la India es muy peculiar (y tal vez un poco sucio), pero en definitiva ha sido una decisión por demás acertada, de hecho, en ocasiones me recuerda al México de hace 20 años con sus camiones Ruta-100 expeliendo toneladas de diesel, sus automovilistas usando la mano como de direccional o incluso hoy en día, los miles de baches de la ciudad o los escenarios pintorescos de algún pueblo de las costas oaxaqueñas o guerrerenses (ya pronto verán fotos de carretera).
Gracias Marco!
BANGALORE. ¿Que si es ciudad o pueblo? Pues teóricamente es una ciudad capital, pero más bien es como un pueblo que creció de forma desmedida con el boom tecnológico y que ahora está resintiendo los efectos de ese crecimiento (apenas están introduciendo el drenaje en gran parte de la ciudad, por ejemplo). Todos los lugares que he visto tienen baños como los que conocemos en México, pero según me dicen, esto solo sucede en las grandes ciudades, pues en el resto del país existen los baños tradicionales asiáticos donde tienen un hoyo y unas plataformas para que puedan aplicar la típica y tradicional pose de “aguilita”. Ahora me he enterado por qué recibí muchos comentarios en México de que la gente sólo come con la mano derecha: porque la mano izquierda siempre la usan junto con agua en reemplazo al inexistente papel de baño (jajajajajjajaj) y para otros menesteres. En Bangalore tenemos papel de baño y cubiertos para comer, pero al parecer en las provincias no.
Para el tipo de cambio todo lo dividimos entre 4 para pasarlo a pesos (más o menos), así que un viaje de 50 rupias en autorickshaw (que es una moto color amarillo con 3 ruedas usada a manera de taxi) que son como 4-5km, nos sale en 12 pesos.
Para apreciar las fotos del viaje cómico-mágico-musical a la India, bastará con entrar en la siguiente liga:
http://photos.yahoo.com/misfotosdelaindia
Nota: los comentarios que no entiendan de las fotos no traten de entenderlos; lo más probable es que sean chistes locales distrbuídos entre cada grupo de amigos.
CAPITULO II (ver álbum 1aRonda)
Y bien, ya dejando atrás la ficción del capítulo anterior, he de decirles que todo transcurrió bastante bien desde nuestra llegada al aeropuerto de Bangalore. Además cabe mencionar que aquí cada vuelo lo fumigan con un spray antes de despegar y/o aterrizar (con todo y gente), no se si por los insectos o por la gente, ya que no es extraño encontrar indigentes por la calles despiojando a la familia (like they do on the Discovery Channel).
Justo después de llegar estuvimos esperando maletas por una media hora (casi todos ya se habían ido y sólo había 2 mexicanos esperando completar su equipaje) y ya nos esperaba un singular personaje que respondía al nombre de Ganesh (como el Dios elefante) quien nos habría de conducir a nuestro cubil felino, mejor conocido como “Serene Groove Guest Houses”. Al entrar en la “furgoneta” Toyota Qualis nos esperaba ya una nube de mosquitos que al parecer no gustaba de la sangre mexicana por no ser tan “spicy”, así que no sufrimos más que molestias para hablar y respirar (ni una sola picadura).
Durante el transcurso a nuestra casa de huéspedes pasamos por unas calles al estilo de Ciudad Neza (sin pavimentar, con paredes de piedras y/o tablones mal puestos; en resúmen, algo así como las zonas pobres de Tangamandapio), ante lo cual brotó de mi casi de manera automática la típica expresión mexicana: “veeerrrdeeee”. El tal Ganesh supongo que intuyó el asombro por mi expresión e inmediatamente después intentó reconfortarnos diciéndonos que “había tomado un atajo”. Ja, me dije a mi mismo. Y bueno, pues ya un poco reconfortado pensé que estábamos pasando por un paraje apocalíptico para llegar al oasis en medio del desierto. Para mi sorpresa el panorama de los vecindarios no mejoró y cuando se nos dijo que habíamos llegado, la palabra resignación resumió todo nuestro sentir.
Al apartamento debimos llegar como a las 2:30am y cuando nos mostraron las instalaciones pensé “esto no está tan mal” (ref. imagen. DSC00238), pero antes de dormir se nos advirtió que un sujeto estaría durmiendo por las noches dentro del apartamento, so pretexto de nuestra seguridad (ja, a veces me voy a correr temprano y ni cuenta se da de quien entra y quien sale). Eso no me dio muy buena espina del vecindario, pero en ese momento tenía más sueño que preocupación. Cabe resaltar que contamos con todos los servicios y seguridad las 24 horas, incluyendo planchaduría afuera de nuestro apartamento (ver fotos PICT0012 y DSC00240). Nota: todos los apartamentos y tiendas tienen baterías de respaldo, pues los cortes de energía son cosa de todos los días. Además el índice de delincuencia es bajísimo y aquí podemos caminar tranquilamente por calles de mal aspecto a media noche, sin el menor peligro.
A la mañana siguiente una vez bañados y ataviados con nuestros más finos trajes a eso de las 8:10am, nos disponíamos a ir a trabajar, así que pedimos las instrucciones para que llegar a las oficinas de I-Flex (compañía en la que estamos en curso), pero nos dijeron que nos recogerían a las 10:30pm, así que pudimos reponer un poco del sueño perdido durante el vuelo y tomar nuestro sagrado desayuno. Como pueden ver en la figura DSC00257, en un típico desayuno tenemos papas con especias y unas tortillas de harina para acompañar semi-integrales (se llaman chapatis). Siempre encontrarán en toda comida arroz, verduritas con especias, dahl (que es como una sopa de haba con arroz y especias), yogurt con pepino y casi todo harto picante (incluso a mi de repente se me afloja el moquito, así que imagínense a los europeos y brasileños); de vez en cuando encontrarán algo con pollo.
Una vez concluido nuestro desayuno y habiendo llegado a la oficina, nos dieron una breve bienvenida y la hora del “lunch” se acercaba peligrosamente por lo que nos dispusimos a ir al piso 6 para ingerir los sagrados alimentos. Se nos advirtió que la cocina india era “spicy” (eso puede ser chile o muchas especias o combinación de ambas) y que mientras nos acostumbrábamos a ella sería mejor comer en la zona internacional en la que había sándwiches y pasta. Accedimos de inmediato a la sugerencia y justo después nos sirvieron unos espaguetis que se veían un poco faltos de sazón, pero pensé “no juzgues antes de probar”. Los 7 consultores al dar el primer bocado hicimos un gesto que no hace falta describir, simplemente sin comentarios. Además había sándwiches, pero los aventurados se encontraron con que casi todos en la India son vegetarianos (especialmente en el sur, que es donde estamos nosotros) y dentro de su sándwich no había más que mayonesa y pepino. Estuvimos en el comedor corporativo por unas semanas hasta que nos dispusimos a investigar restaurantes donde hubiera carne y hemos detectado ya algunas opciones muy buenas (incluso sirviendo carne sagrada de vaca). Digamos que ese ha sido nuestro día a día desde entonces.
Por otro lado, la primera vez que nos aventuramos a salir sin el chofer Ganesh, nos hizo mucha gracia ver que los taxis son motos con 3 ruedas (autorickshaws), pero al mismo tiempo nos dimos cuenta que en la India los peatones tienen la última prioridad y por nuestra calle no hay semáforos, por lo que tuvimos que torear más de un vehículo a la vez. Y cuando digo que los peatones tienen la última prioridad es porque hasta los bicicleteros se te echan encima y si les reclamas (aunque no te entiendan) se te quedan viendo con cara de “por qué te enojas si tú estas estorbando en el camino”. Justo como se puede ver en las imágenes, las señalizaciones viales tienen cosas rarísimas como “Cuidado: gente corriendo intentando cruzar la calle” o “Debes usar el claxon”. Aquí se usa el claxon literalmente en cada esquina haya o no haya gente y a las horas pico es un tremendo escándalo. Incluso por las carreteras los camiones en lugar de tener letreros al estilo “conduzca con cuidado, vehículo de doble semi-remolque”, dicen: “Por favor, use el claxon”, y para qué?, pues nada menos que para avisarles que se les va a rebasar. En realidad esos mensajes no sirven de nada, pues todo mundo hace lo que quiere y maneja en el sentido que más le acomode y no se hace a un lado cuando se le avisa un rebase, manejan en convoy a 30km/h y demás rarezas del mismo estilo (en carretera en lugar de tener 2 carriles de ida y 2 de vuelta, en realidad hay 4 carriles de doble sentido).
Seguro hay más de una persona que cree que soy medio cafre. Ja, si vinieran a la India se darían cuenta que yo manejo como viejito a comparación de la gente local. Aquí se aprovecha en 98% de los carriles, tomando en cuenta que todos usan motocicleta y coches chicos (el Atos puede ser considerado mediano/grande, aunque también hay enormes como X5 y X-Trail). Todos hacen unos cambios de carril que hasta a mi me ponen nervioso y como en el México de hace 20 años, todos usan la mano para avisar cambio de carril justo a unos pocos centímetros de hacer efectivo el cambio. Con todo y que manejan muy mal, hay un índice muy bajo de accidentes, resultado de las bajas velocidades a las que manejan (un autorickshaw no debe ir a más de 40km/h).
Otra cosa que nos resultó bastante peculiar es que entre la sociedad india no es muy bien visto un acercamiento físico entre las parejas de novios. Si desean dar un paseo por un campo de flores a mitad del verano, suelen hacerlo un tanto alejados el uno del otro. Ahhh, pero la amistad masculina sí que se lleva a otras dimensiones: los caballeros que son muuuuy amigos suelen ir abrazados por la calle y/o tomados de la mano sin el menor pudor. Nótese que no sólo se toman de la mano como cuando un niño toma la mano de su padre al cruzar la calle, No!!!!, se entrelazan las manos cual novio-novia en sus primeras semanas de conocerse. Ja, qué buena forma de disfrazar socialmente la jotería.
Al mundillo de la publicidad y creatividad les cuento que el 80% de los anuncios y espectaculares son del estilo kitsch como puede verse en la figura IMGP3396 promocionando carne de camello. El 20% restante corresponde a publicidad india moderna y a publicidad tropicalizada proveniente sobre todo de Inglaterra, promocionando cuerpos altos, blancos y rubios y con bikini o abdomen de lavadero (según sea el caso), siendo que aquí todo mundo va lo más tapado que pueda.
Aquí prácticamente el arte que se puede ver es el que te encuentras en las calles: templos, reliquias, vacas, figuritas (que son representaciones de algunos de sus dioses en las banquetas) y el Vidhana Soudha que es el palacio de gobierno, que se hace llamar Queen´s palace y que en nuestro primer Domingo en la India fuimos a visitar pero estaba cerrado. En realidad esto y un parque botánico además de 2 o 3 malls son las únicas atracciones de la ciudad (ahhh y la casa del terror, jajajajjaja).
Por otro lado, la imagen PICT0015 corresponde al mundialmente popular Dr. Rajkumar: un sujeto harto famoso en la industria cinematográfica del sur de la India, actuando en mil películas del llamado Cine Kannada. Decidimos inmortalizarlo en fotografía ya que su deceso azotó severamente los corazones de la población. Al día siguiente de su muerte de registraron disturbios en el centro de la ciudad con un saldo de 3 autos policiacos incendiados y 8 muertes de civiles. Aún nos resulta una incógnita a qué se debieron las revueltas, pero lo que es un hecho es que el tipo causó conmoción en la Ciudad de Bangalore por al menos 3 días. Digamos que era más o menos como un Cantinflas, pues al igual que en México después de la muerte de algún actor, durante una semana nos tuvimos que aventar toda la saga de películas del Dr. Raj.
La imagen PICT0134 corresponde a uno de los hoteles más caros de Bangalore y las subsecuentes son restaurantes del hotel a los que hemos ido a cenar.
Finalmente como ya habrán podido darse cuenta, todo esto de la India es muy peculiar (y tal vez un poco sucio), pero en definitiva ha sido una decisión por demás acertada, de hecho, en ocasiones me recuerda al México de hace 20 años con sus camiones Ruta-100 expeliendo toneladas de diesel, sus automovilistas usando la mano como de direccional o incluso hoy en día, los miles de baches de la ciudad o los escenarios pintorescos de algún pueblo de las costas oaxaqueñas o guerrerenses (ya pronto verán fotos de carretera).
Gracias Marco!

1 Comments:
Jajajaja, Pedrinho. Por puro ocio me puse a buscar mi nombre en Google y mira lo que me encuentro por aquí: a Pedrinho reproduciendo mis historias en su Blog, jajajajaja. Cómo va todo? Yo sigo por tierras españolas y sin rumbo fijo... un abrazo, Marqhinho.
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